Barbara D'Achille

BÁRBARA D'ACHILLE

Bárbara D´Achille dedicó gran parte de su vida a defender el cuidado de la naturaleza en nuestro país. Sin embargo, sus proyectos se vieron truncados cuando el grupo terrorista Sendero Luminoso la asesinó en el paraje Huarmicocha, provincia de Huancavelica.

Bárbara Bistevins Treinani de D´Achille fue una ciudadana italiana, nacida en el pueblo de Dobele (Letonia) y radicada en el Perú. Desde su llegada a nuestro país, en 1961, Bárbara recorrió gran parte de la selva peruana. Vivió en Pucallpa, luego en Iquitos y posteriormente en Manaos, viendo de cerca la destrucción y el deterioro que azotaban el oriente del país, lo que le produjo una gran preocupación, un sentimiento de indignación. Estas emociones le dieron una razón de vida definitiva: la lucha por la conservación de nuestros recursos naturales y diversidad biológica en una época de por sí difícil.

Fue así como desde 1983 comenzaron a publicarse sus artículos en el diario El Comercio y en 1985 se hizo cargo de la página de Ecología del mismo diario. Escribió crónicas sobre sus viajes a los parques nacionales y otras áreas protegidas como Yanachaga-Chemillén, río Abiseo, Pacaya-Samiria, Cutervo, Manu, Machu Picchu, entre otros.

Bárbara se embelesaba con la majestuosidad y grandeza de la selva peruana y las especies que habitaban en ella. Vivía enamorada de los parajes perdidos del Tambopata y Candamo y con su flora y fauna.


 

Se asombraba de la riqueza del bosque de Tumbes, el Parque Nacional Cerros de Amotape y el Coto de Caza El Angolo; también por los Pantanos de Villa, Paracas, el Colca y el Lago Titicaca.

En su memoria, la Reserva de Pampa Galeras, creada en 1967, cambió de nombre a Pampa Galleras – Bárbara D´Achille en el año 1993 y un lorito verde amazónico adoptó, en su honor, el nombre científico “Nannopsittaca dachilleae”. Antes de llevar su apellido, aquel era conocido como el “pájaro sin nombre”.

Bárbara D´Achille, centró su investigación a los problemas sociales y económicos de la región Huancavelica, considerado como la zona mas pobre del país, que pese haberle dado ingentes recursos económicos al erario nacional por la explotación del azogue y ser el primer potencial hidroenergético del país, a través del Complejo Hidroeléctrico del Mantaro, sufría de la indiferencia del estado, hecho que en su momento esta investigadora advirtió. El compromiso y sentimiento que le unió a Bárbara con el pueblo de Huancavelica, fue el de encontrar la solución del antiquísimo problema social de miseria y postergación que castigaba a esa zona; Bárbara D´ Achille, la mañana del 31 de mayo de 1989, se entrevistó con el Director de Proyectos Especiales de la Corporación de Desarrollo Huancavelica, y con el salio para un recorrido por las comunidades del Pueblo. Esa fue su última misión en defensa de los recursos naturales, pero su legado de cuidado ambiental y búsqueda de una mejor calidad de vida para las zonas deprimidas a permanecido en el recuerdo y seguirá difundiéndose con los años venideros.